viernes, abril 4, 2025
Ciencia y Salud

El genoma humano ahora está guardado en un cristal virtualmente indestructible


El mapa genético de un ser humano podrá guardarse en una memoria de cristal capaz de vivir durante miles de millones de años. Científicos de la Universidad de Southampton han plasmado el genoma humano en un innovador método de almacenamiento de cinco dimensiones, comúnmente conocido como memoria 5D.

Con el grabado del “instructivo genético de una persona” en un material diseñado para durar tanto como una galaxia, los responsables esperan aumentar las probabilidades de supervivencia de la especie en el futuro lejano. La memoria incluso incluye indicaciones básicas para que cualquier inteligencia lo suficientemente avanzada sepa qué esperar de la información contenida y cómo decodificarla. El cristal ahora está almacenado en el archivo de la Memoria de la Humanidad en una cueva de sal en Hallstatt, Austria.

Esquema de cómo funciona una memoria 5d de cristal

Funcionamiento de un disco 5D.

Universidad de Southampton

¿En dónde se guarda la información de la especie?

Los científicos llaman genoma a la totalidad del material genético de un organismo. Para explicarlo de manera sencilla, usan la metáfora de una escalera o una casa. El ADN cumple la función de un escalón o ladrillo y la unión de todas esas partes edifica una construcción. En los seres humanos, el genoma está compuesto por 3 mil millones de pares de bases de ADN (o una escalera con 3 mil millones de escalones).

El esfuerzo por secuenciar el genoma humano inició en 1990. Genetistas de todo el mundo tardaron 13 años en lograrlo. Gracias a ello se aceleraron campos como la investigación biomédica, la prevención de enfermedades hereditarias y la personalización de tratamientos médicos. El genoma humano es un recurso invaluable para la civilización avalado por la UNESCO. En su conjunto, el manual de instrucciones de un ser humano solo pesa 750 megabytes (MB).

Desde hace unos cuantos años, el espacio de almacenamiento en una memoria dejó de ser un problema para la industria. En su lugar, las compañías ahora buscan aumentar la durabilidad física de esos formatos y fortalecer su estructura ante las adversidades. Las memorias convencionales son rápidas pero frágiles. Las bóvedas son seguras aunque no están pensadas para el futuro lejano. Ante este problema han aparecido nuevas formas de almacenamiento que no dependen de circuitos o chips. Las memorias de sílice de cinco dimensiones son uno de ellos.


Ilustración de un ámbar que resguarda ADN a largo plazo.

Un polímero similar al ámbar, creado por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, es capaz de preservar desde genomas humanos hasta archivos digitales.


La memoria de un cristal

Las memorias 5D son piezas de sílice grabadas con un láser a una velocidad de una milbillonésima parte de un segundo (femtosegundo). La información se plasma físicamente en las tres dimensiones espaciales (X, Y, Z), a las que se suman el tamaño y la orientación de las nanoestructuras del cristal. Para fines prácticos, la Universidad de Southampton se refiere a estas como dimensiones ópticas.

Así se decodifica la información grabada en un disco 5D.

Así se decodifica la información grabada en un disco 5D.

Universidad de Southampton



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