Hasta 7.000 cubanos combaten por Rusia en Ucrania Cubanet
De acuerdo con el periódico estadounidense, solo Corea del Norte superaría a Cuba en cantidad de efectivos que pelean del lado ruso.
MIAMI, Estados Unidos. — Cuba sería, después de Corea del Norte, el país que más personal ha aportado a las fuerzas rusas en la guerra contra Ucrania, con hasta 7.000 cubanos desplegados como mercenarios, según un reportaje de The Washington Times. La cifra forma parte de estimaciones citadas por el diario, que además recoge que cerca de 20.000 cubanos habrían firmado contratos para luchar por Rusia, aunque no todos habrían sido enviados al frente.
El medio recoge las declaraciones de Ruslan Spirin, representante especial de Ucrania para América Latina, quien recordó los vínculos humanitarios entre ambos pueblos: “Hubo un tiempo en que los cubanos, después del desastre de Chernóbil, brindaron tratamiento gratuito y humanitario a miles de niños ucranianos (por lo cual Ucrania sigue profundamente agradecida)”. Y contrapuso ese antecedente con el presente: “Hoy, sin embargo, algunos cubanos están participando en la muerte de esos mismos niños o de sus familias —una traición trágica y simbólica a nuestra solidaridad compartida de antaño”, citó The Washington Times.
De acuerdo con el diario, la mayoría de los reclutados ha sido asignada a áreas de apoyo, aunque un número creciente pelea en primera línea. Estimaciones ucranianas sitúan los fallecidos cubanos entre 200 y 300. Para Spirin, el gancho ha sido económico: “Rusia ha reclutado a jóvenes cubanos y los ha engañado con falsas promesas de trabajo y ciudadanía. Muchos han terminado como carne de cañón en las líneas del frente”, declaró. El periódico agrega que la paga prometida rondaría 2.000 dólares mensuales, cifra “apabullante” frente a un salario medio en la Isla de unos 300 dólares anuales.
La Habana ha negado que el envío de nacionales forme parte de una política estatal. Aun así, Spirin afirmó: “El Gobierno cubano insiste en que no está implicado. Sin embargo, los hechos muestran que la red sigue operando y que los cubanos siguen llegando al frente ruso”.
The Washington Times señala que la actividad en redes sociales de cubanos al servicio de Rusia parece receptiva a los relatos propagandísticos de Moscú. Cita, por ejemplo, una escena televisiva en la que un recluta cubano escribe “Hasta la vista, baby” sobre municiones destinadas a Ucrania.
El reporte enmarca el fenómeno en el estrechamiento de lazos entre Moscú y La Habana, que estarían en su punto más alto desde el fin de la Guerra Fría. A inicios de este año, Rusia habría ofrecido a Cuba 60 millones de dólares en combustible a crédito y 2 millones en efectivo para apoyar su sistema energético, algo clave en un país con una grave crisis energética.
El diario añade que parte de los cubanos en el teatro ucraniano lo habrían hecho bajo el paraguas de Wagner, la milicia financiada por el Estado ruso —hoy proyectada en África bajo la marca “Africa Corps”—, cuya actuación fuera de Europa ha tenido resultados dispares.
El reportaje también menciona casos como el de Michael Valido, cubano de 31 años fallecido en Ucrania, que aspiraba a viajar a Brasil o Nicaragua para, en última instancia, migrar a Estados Unidos.
De cara al futuro inmediato, el periódico subraya que el presidente Donald Trump ha sostenido reuniones con Vladímir Putin y Volodímir Zelenski en las últimas semanas, consideradas por algunos analistas como las más prometedoras desde el inicio de la guerra. Aunque las negociaciones han enfrentado múltiples bloqueos, hay quienes creen posible que el conflicto concluya este año, según el artículo. Con todo, The Washington Times admite que no está claro qué ocurrirá con los mercenarios extranjeros, incluidos los cubanos, una vez que termine la guerra.
Para Carter, el retorno de esos combatientes podría tener derivaciones: “Es poco probable que los veteranos cubanos de Ucrania dejen sus fusiles por mucho tiempo”, advirtió. “La historia muestra que los combatientes formados en un conflicto a menudo reaparecen en otro, y África —donde los mercenarios han estado activos desde la crisis del Congo hasta las guerras actuales del Sahel— podría ser un siguiente destino natural, y no el único”.