Un estudio sobre la dieta keto provoca una nueva guerra en el mundo de la nutrición
En ese momento, Nadolsky consultó con varios científicos e investigadores ajenos al estudio, y se le aconsejó que se desentendiera del proyecto. «Era evidente que habría una manipulación, independientemente de lo que mostraran los datos», afirma. Posteriormente, Nadolsky presentó una queja ante la junta de revisión institucional que supervisaba el estudio, por posibles cuestiones éticas. La junta, según Soto-Mota, «permitió que el estudio continuara tras concluir que no se habían cometido transgresiones éticas». El Instituto Lundquist no respondió a una solicitud de comentarios por parte de WIRED.
Mientras el estudio aún se encontraba en fase de reclutamiento, Nadolsky decidió abandonar el equipo.
Posiciones arraigadas
Klatt, de la Universidad de California en Berkeley, es un experto en investigación nutricional y en los debates actuales en línea sobre el colesterol. Ha escrito sobre este estudio y sus consecuencias en su página oficial de Substack, y considera a Nadolsky un amigo. Klatt conversó con Nadolsky sobre el estudio mientras este aún estaba en curso, y muchos aspectos le preocuparon.
Planteó al Instituto Lundquist, sede del ensayo, problemas relacionados con posibles sesgos no revelados, junto con el «fuerte interés personal» de Dave Feldman en los resultados del estudio, el cual, según alegó, no fue debidamente divulgado. Klatt lo señaló como «una parte en conflicto sin formación en ciencias biomédicas». Su correo electrónico al Instituto sobre estos temas no recibió respuesta. «Creo que este estudio ha llegado al punto de ser extremadamente poco ético», sugiere Klatt.
«Todos los autores cumplieron con las directrices de declaración de conflictos de intereses exigidas por la revista. Nuestro estudio fue revisado, aprobado y supervisado de forma independiente por un comité de expertos en Ética de la Investigación; se siguieron todas sus recomendaciones y se cumplieron todos sus estándares», afirma Soto-Mota.
Aunque algunos investigadores y médicos están desmantelando el estudio o utilizándolo para demostrar que la dieta keto puede tener efectos adversos, Klatt evita sacar conclusiones tajantes. «La gente no entiende nada», afirma. En general, identifica dos bandos claros: uno cree que la hipótesis tradicional de los lípidos se mantiene, y otro cree que el nuevo modelo de energía lipídica podría ser válido. Klatt se sitúa en un tercer grupo, preguntándose: «¿Por qué intentamos interpretar este estudio?».
«Soy editor del American Journal of Clinical Nutrition, y me gustaría creer que lo habríamos rechazado sin siquiera enviarlo a revisión por pares, porque presenta muchos problemas obvios», subraya Klatt. Le preocupa que la gente utilice este estudio defectuoso como prueba de que el consenso sobre los riesgos del colesterol LDL ha sido «refutado», lo cual, insiste, no es cierto.
Uno de los coautores del estudio, Matthew Budoff, profesor de medicina en la Universidad de California e investigador del Instituto Lundquist, reconoció en un correo electrónico a WIRED que se había realizado un análisis exhaustivo de los datos en redes sociales, algo que «supera las expectativas dadas mis publicaciones anteriores». Budoff señaló que el equipo de investigación busca que el artículo incorpore correcciones, aunque esto queda, en última instancia, a discreción de la revista. Indicó también que una respuesta de los coautores a la carta al editor aclara varias cuestiones.
Esa respuesta fue publicada y revela que, después de todo, los datos del estudio podrían respaldar la postura convencional sobre los riesgos del colesterol. Los autores afirman que el «cambio medio agrupado» en el VPNC de los participantes, el aumento del tipo de placa que el estudio pretendía investigar, pero que originalmente no se cuantificó explícitamente, fue de un alarmante 42.8%. La respuesta continúa señalando que los hallazgos del estudio eran «compatibles con un papel causal de la ApoB en la aterosclerosis», la acumulación de grasa en las arterias), algo que «han reconocido y respaldado en publicaciones anteriores». Asimismo, afirman que no mencionar este aumento porcentual en el VPNC «fue un descuido sincero, no una omisión intencionada».
Pero esta concesión llega después de que el caballo ya se ha desbocado. La hipótesis de Feldman ha comenzado a aparecer en la investigación de personas comunes: la dieta keto ha sido una de las más buscadas en Google en los últimos años, y los productos asociados constituyen una industria multimillonaria en crecimiento. Al responder a la pregunta «¿Qué tienen de especial los hiperrespondedores de masa magra?», ChatGPT ofrece el modelo de energía lipídica, el argumento de Feldman contra el consenso sobre el colesterol, entre las primeras explicaciones sobre por qué existe tanta controversia e interés. También se está preparando un documental sobre Cholesterol Code (Código del Colesterol), que aborda la experiencia personal de Feldman y su investigación, incluyendo este estudio, y que él predice estará disponible en una importante plataforma de streaming este año.
Artículo publicado originalmente en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.