Restos de un dinosaurio hallados en Coahuila son de una especie con manos alargadas desconocida hasta ahora
“Cuando vas a Coahuila, lo primero que ves es el desierto. Jamás te imaginarías que ahí vivieron organismos del mar, pero hace 72.5 millones de años, estaba cerca de la costa,» cuenta la paleontóloga Claudia Serrano. Añade que «se desarrollaron ambientes transicionales con ríos, lagunas, estanques, playas y sistemas marinos. Así era Coahuila, por eso tenemos gran diversidad de fósiles”.
En ese antiguo paraíso, un nuevo dinosaurio ha salido a la luz: Mexidracon longimanus, descrito por un equipo científico liderado por investigadoras de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila (BENC), a partir de restos encontrados en la Formación Cerro del Pueblo.
La curiosidad en este sitio tiene sus recompensas. “Hay un chorro de dinosaurios, fósiles de caracoles, almejas, peces, tortugas y cocodrilos. Recién encontramos plantas e insectos”. En palabras de Serrano: “un verdadero paraíso para la paleontología”, por su abundancia y diversidad de fósiles. En 2014, el maestro en Ciencias, Claudio de León, fue testigo de esto.
De León notó algo en la superficie de una lomita: eran huesos fosilizados, cuenta Serrano a WIRED en Español. Sin perder tiempo, siguió el protocolo y declaró el hallazgo al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); poco después, un equipo del instituto visitó la zona y levantó una columna estratigráfica para ubicar el estrato del ejemplar. Para proteger los restos durante su traslado, los envolvieron en un yeso similar a una férula.
El especialista regresó al sitio junto con la paleontóloga Belinda Espinoza, quien encontró otra parte del esqueleto. Todo el material se trasladó a la BENC, donde tienen un museo y un laboratorio. Durante seis años, Espinoza y uno de sus estudiantes limpiaron los restos. La tarea fue ardua, especialmente por el bloque duro que, para su sorpresa, contenía las caderas articuladas del dinosaurio, condición que les indicó que el organismo murió en el lugar donde fue encontrado.
El descubrimiento es uno de los esqueletos más completos en México para este suborden de dinosaurios, así como la primera especie de Ornithomimidae descrita en un artículo científico para Coahuila y la segunda para México.